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¿QUÉ SON LOS HIPOPRESIVOS?

HIPOPRESIVOS, UN PUNTO DE LUZ Y EVIDENCIA

HIPOPRESIVOS, UN PUNTO DE LUZ Y EVIDENCIA

Ante la más que curiosa nota de prensa de la Federación de Medicina del Deporte (FEMEDE), de la que soy miembro desde 1998, sobre Hipopresivos; he recopilado información para arrojar un punto de luz y evidencia.

En la revista de FEMEDE, Archivos de Medicina del Deporte, se pueden leer citas como las que expongo en los cursos:

  • (pág. 644, vol. XVI, núm. 74, 1999) Entre los factores etiológicos que provocan la incontinencia urinaria en las mujeres, se considera como el más importante el aumento de presión intraabdominal por la mala práctica deportiva o el ejercicio abusivo de abdominales, situación que va a incidir sobre el suelo pélvico, provocando la degradación progresiva del mismo y haciéndolo incompetente para la continencia.
  • (pág. 471, Vol. XVIII, núm. 85, 2001) En mujeres deportistas, los ejercicios hiperpresivos afectan de IUE a 6 de cada 10 mujeres. Un estudio sobre 179 mujeres entre 14 y 35 años muestra un 31% de Incontinencia Urinaria  en deportistas frente a un 2’85% en sedentarias.

Es pues algo más que extraño que FEMEDE emita una nota de prensa en la que se afirma que los abdominales tradicionales no representan ningún riesgo. Pues si bien es cierto que no hay estudios que lo demuestren, también lo es, como su misma revista confirma, que algunos profesionales apuntan que la realización de ejercicios abdominales son un factor etiológico de un tipo de incontinencia urinaria. Además, conviene tener en consideración que existen problemas metodológicos y éticos para llevar a cabo investigaciones donde se demuestre que, con la realización de ejercicios abdominales, se ha causado incontinencia urinaria de esfuerzo a un grupo de mujeres que antes no tenían. Tal vez pueda ser suficiente, para hacer nuevos planteamientos, ver las cifras de incontinencia urinaria de mujeres que practican ejercicio físico y deporte que menciono en este documento.

Estimo sorprendente que profesionales de la salud sean tan contundentes y que se afirme con rotundidad que, los ejercicios abdominales, están perfectamente indicados en contexto deportivo, rehabilitación y prevención. ¿Qué opinará la Sociedad española de pelvi-perineología? Leer el documento fotográfico adjunto.

Mi opinión, basada en publicaciones que expongo y en mi experiencia profesional es que no sólo no aportan los beneficios pretendidos sino que pueden ser la causa de determinadas incontinencias en la mujer. Así pues, he manifestado mi opinión en diferentes foros y de diferentes maneras.

 Me permito poner un punto de luz y evidencia a las Técnicas Hipopresivas

Ante todo, pido disculpas por si la manera de manifestar mi postura sobre otros métodos y la prescripción de ejercicios abdominales, para personas que buscan mejoras estéticas y de salud, causa malestar y ha podido ofender a alguna persona. Convengo en que se trata de una postura tajante, polémica y, para algunos, incluso transgresora.

Ahora bien, lo que no se me puede reprochar es que haga uso de mi libertad de opinión y de expresión, que todos hemos de respetar, incluido yo, por supuesto.

Quiero hacer constar que mi opinión profesional sobre los ejercicios abdominales la vengo dando desde hace más de 25 años, tanto en los cursos que imparto como en los artículos que he publicado y, hasta ahora, nadie había hecho ningún comentario al respecto. Pongo como ejemplo el artículo que publicó la revista “Sportlife” en España, en su  número 23, hace más de 10 años, bajo el título: “Abdominales, falsas esperanzas” con subtítulos como los siguientes: “Por tu bien, ¡Deja de hacer abdominales!”, “¿Todavía haces abdominales?” y con textos que, independientemente de su tono coloquial, sin duda debían resultar igualmente contundentes para mis colegas: “no dejas de hacer abdominales pero tu cintura sigue igual de prominente que cuando empezaste o lo que es peor, está más abultada ¿Qué es lo que estás haciendo mal?” “…las personas que ejercen repetidas presiones abdominales (ejercicios abdominales clásicos) logran favorecer los prolapsos” “se pueden continuar leyendo artículos con ejercicios abdominales que, incluso con una excelente forma física, tienen nefastos efectos en la salud. En algunos casos por inercia y en otros por desconocimiento se sigue creyendo que es más razonable hacer siempre lo mismo”.

Se trataba de una opinión igual de radical que la que mantengo ahora y, a esas alturas,  yo todavía no tenía ninguna alternativa que ofrecer ni nada que vender; quizá ese sea el motivo de que nadie hubiera dicho nada al respecto.

De hecho, no conocí los hipopresivos hasta el año 2005 (precisamente a raíz de uno de mis artículos sobre ejercicios abdominales), adquirí razonamientos empíricos sobre la ineficacia y, lo que es peor, la peligrosidad de los ejercicios abdominales y también sobre la eficacia de la práctica de hipopresivos como alternativa válida para lograr los deseados objetivos estéticos, de salud y algunos otros que se logran con la práctica de técnicas hipopresivas.

Aunque siempre me he preocupado por investigar, publicar y dar a conocer todo lo que he podido aprender sobre este problema y sobre sus posibles soluciones con el mismo entusiasmo y con el mismo tono, resulta que solamente ahora se me reprocha que he perdido las formas hacia mis colegas. Reitero que hace años que vengo diciendo en conferencias y escribiendo que los ejercicios abdominales (llámense crunch, elevaciones de tronco o abdominal series y sean del método que sean) son ineficaces y peligrosos.

Quiero dejar patente que toda esta polémica la generaba antes y la genero ahora si se quiere con más vehemencia, porque cada vez más profesionales de fisioterapia uro-ginecológica hacen hincapié en los problemas que menciono. Precisamente el título “Abdominales, parad la masacre”, cuya autoría erróneamente se me atribuye, es en realidad el título de un libro de la Dra. B. Gasquet, el cual aconsejo que se lea para verificar la magnitud del problema que pone de relieve esta profesional de la Salud.

Nunca he dicho que el ejercicio hipopresivo sea el único existente para mejorar la salud y la calidad de vida. Aunque sí que debo recalcar que es un método globalista, pues actúa en diferentes sistemas. Los Hipopresivos son unas técnicas neuromiostáticas globalistas cuyo objetivo es regular las tensiones músculo-conjuntivas a distintos niveles del cuerpo humano (visceral, parietal y esquelético) Son utilizadas en fisioterapia en numerosas patologías funcionales (urinarias, digestivas, vasculares) y también como destacada herramienta recuperadora en el post-parto. En su aplicación  terapéutica se han evidenciado los siguientes resultados: aumentos del tono abdomino-perineal, reducción de los síntomas de incontinencia urinaria, mejoras posturales,  y afectación en la flexibilidad de la cadena posterior. Es por ello que, en los últimos años, se han trasladado las técnicas hipopresivas desde las clínicas de fisioterapia a los centros de fitness mediante los ejercicios hipopresivos dinámicos.

Siempre he sostenido que los deportistas que precisan fuerza en la musculatura abdominal, para mejorar su rendimiento deportivo, deben hacer ejercicios abdominales clásicos, aunque tomando las debidas precauciones –sobre todo en el caso de las mujeres- a la vista de las muchas investigaciones que muestran la excesivamente elevada incontinencia urinaria en mujeres deportistas, como detallo más adelante.

Por supuesto que respeto las distintas opiniones de mis colegas, aunque algunas no las comparto y así lo manifiesto abiertamente. Deseo que ellos, en el uso de su libertad de expresión, hagan lo mismo con la mía que, sin duda, irá cambiando en función de las nuevas tecnologías e investigaciones que vayan surgiendo, puesto que tengo muy claro que todavía queda mucho por conocer e inventar, sobre todo en neurociencias con las que la educación física y el deporte se van a ir enriqueciendo y avanzando. El Fitness va a ir evolucionando y opino que las mezclas de métodos o sistemas deben demostrar su eficacia antes de ser prescritos.

Me alegra saber que toda esta polémica pueda servir para alentar a seguir estudiando y que sea un incentivo para crecer profesionalmente. Deseo que la evolución de los profesionales del ejercicio físico sea algo imparable, puesto que estoy totalmente de acuerdo con que el aprendizaje es un proceso que no tiene fin y, por ello, agradezco lo que me han brindado todas las reflexiones de mis colegas y deseo que siga la discusión para seguir creciendo profesionalmente con ellas.

En referencia a los problemas que causan los ejercicios abdominales que se vienen recomendando y practicando,  pido humildemente disculpas si me he expresado incorrecta o parcialmente en mis artículos, entrevistas o vídeos, pues, a veces, es complicado explicar en su totalidad lo que uno desea. Perdóneseme pues y permítaseme que clarifique que no soy yo el que asevera esto ni son mis investigaciones las que lo confirman; son especialistas de la misma medicina del deporte y de uro-ginecología los que apuntan hacia esta problemática. Coincidirán conmigo en que es ciertamente curioso que los profesionales que se encuentran con patologías nos hagan recomendaciones y los profesionales del ejercicio físico tengamos tendencia a obviarlas.

A continuación presento recomendaciones, algunas de ellas extraídas de la misma revista de FEMEDE, Archivos de Medicina del deporte,  que conviene que lea todo profesional del ejercicio físico para que luego decida qué hacer con pleno conocimiento:

  • El Dr. Amostegui en la revista Archivos de Medicina del Deporte (pag 644, vol XVI, num 74, 1999) escribe: “Entre los factores etiológicos que provocan la incontinencia urinaria en las mujeres, se considera como el más importante el aumento de presión intraabdominal por la mala práctica deportiva o el ejercicio abusivo de abdominales, situación que va a incidir sobre el suelo pélvico, provocando la degradación progresiva del mismo y haciéndolo incompetente para la continencia.”
  • Murillo, J., Robles, J.E. y Walker, C. (2006). Anatomía. En Walker, C. (Eds.), Fisioterapia en obstetricia y uroginecología (pp. 3, capítulo 1) Barcelona: Masson escriben textualmente: " los abdominales son los músculos que más se suelen trabajar en las sala de musculación de los gimnasios. Se tiene la falsa creencia de que con su fortalecimiento se logra una diminución del contorno abdominal. Sin embargo, durante su contracción se produce un aumento importante de la presión intraabdominal lo que puede ocasionar una lesión en la parte anterior de los discos intervertebrales, provocar el descenso de las vísceras y distender el sistema músculo-aponeurótico del suelo pélvico"..... la pérdida del equilibro postural puede causar lesiones en los discos, contracturas musculares, alteración de la presión intraabdominal y disfunciones uroginecológicas.”
  • La Dra. Bernardette de Gasquet tiene un libro (2009) con un título muy sugerente que estimo de mucho interés leer: Abdominaux, arretez la masacre (Que puede traducirse así: Abdominales, parad la masacre).
  • La especialista en fisioterapia uro-ginecológica Nuria Sans, en una conferencia sobre la salud de la mujer en un Congreso de Fisioterapia (2009), dijo textualmente: “Hacer abdominales debilita el suelo pélvico de las mujeres y a corto y medio plazo les provoca incontinencia urinaria.” Pueden encontrar esta noticia con sólo buscarla en internet pues muchos medios de comunicación se hicieron eco.
  • Nick Bromberg tiene un artículo divulgativo con un sugerente título: No More Crunches? Abs-olutely (2011) que conviene leer.
  • En el marco de la primera conferencia-coloquio del Foro de Salud Dexeus, los especialistas afirman que la realización de abdominales por parte de la mujer debilita el suelo pélvico y provoca incontinencia urinaria. Con sólo escribir en un buscador de internet el nombre del foro y las palabras “abdominales” e “incontinencia” se encuentra un clarificador resumen.
  • Thea O'Connor publica textualmente: “Dangerous dowside of sit-ups: embarrassing side effects.” Con sólo escribir el título en un buscador encuentran y pueden leer el artículo completo.
  • La Dra. Gasquet escribe textualmente en su libro: “La práctica de ejercicios abdominales es igualmente peligrosa para el hombre cuya pared abdominal presenta zonas débiles, ojales muy finos que con presiones repetitivas pueden dejar escapar los intestinos, hernias inguinales, como les sucede a muchos deportistas…”

La Incontinencia Urinaria es algo excesivamente común en mujeres y, especialmente, en las que practican deporte y ejercicio físico. Estimo que se deben tener en cuenta la siguiente información para reflexionar y tal vez plantear un posible cambio de paradigma y una necesaria prevención que estimo puede pasar por la práctica de Técnicas Hipopresivas como prevención. En negrita los datos que considero de más interés. Diferentes autores, entre ellos la misma FEMEDE en su revista Archivos de Medicina del Deporte, mencionan:

  • Incontinencia Urinaria en Atletas femeninas de Élite y Bailarinas. H. H. Thyssen, L. Clevin, S. Olesen and G. Lose International Urogynecology Journal, 2002. 291 mujeres. Media de edad de 22.8 años. El 51,9% tiene pérdidas de orina, el 43% mientras realiza su práctica deportiva, el 42% en su vida cotidiana.
  • En mujeres deportistas, los ejercicios hiperpresivos afectan de IUE a 6 de cada 10 mujeres. Un estudio sobre 179 mujeres entre 14 y 35 años muestra un 31% de Incontinencia Urinaria  en deportistas frente a un 2’85% en sedentarias. (Archivos de Medicina del Deporte, pág. 471, Vol. XVIII, núm. 85, 2001)
  • Prevalencia e impacto de la Incontinencia Urinaria en mujeres atletas. Jácome C, Oliveira D, Marques A, Sá-Couto P. Int J Gynaecol Obstet. 2011. 106 mujeres altletas. La Incontinencia Urinaria es del 41.5%. El 95.5% nunca ha comentado su problemática a un professional de la salud.
  • Incontinencia Urinaria en un grupo de profesoras de fitness incluyendo profesoras de yoga y pilates. KBratland-Sanda SSundgot-Borgen J. 2011, 1.473 instructoras. Media de edad de 32.7 años, el 26,3% de ellas confirman que sufren de Incontinencia Urinaria. Conclusiones: El resultado indica que la Incontinencia Urinaria es frecuente entre las instructoras de fitness, incluyendo profesoras de yoga y pilates.  
  • Prevalencia de la Incontinencia Urinaria en mujeres practicantes de Jump. 32 voluntarias, de una media de edad de 31.5 años 37,5% sufren Incontinencia Urinaria. Pereira, P.; Gomes, L.R. Fisioter Mov., 2012
  • Nehmir e Middleton (1954) e Wolin (1969) encontraron 59 % de IUE en alumnas universitarias nulíparas
  • La prevalencia de la Incontinencia Urinaria media en Europa y Norte América, se estima en un 40,6%. De ellas sólo entre el 15 y el 40% buscan ayuda médica para este problema. (Espuña, M., Rebollo P., Pui, M. Med Clin., 2004, Norton y cols., 2006)
  • El British Medical Journal, en una investigación con 833 mujeres concluyó que el 41% padecía Incontinencia Urinaria, el 50% tenía menos de 45 años
  • Estudio con 105 alumnas Ed. Física, media edad 21,5 años, practicantes deporte competición. El 62,8% Incontinencia Urinaria (Elleuch M, Ghattassi J, Guermazi M., 1998)
  • La prevalencia de IUE en deportistas nulíparas llega al 80% en las practicantes de salto de trampolín. (Bo, K., 2004)

Considero que la prevención se hace necesaria para evitar llegar a esta situación actual, definida por estos porcentajes, en la práctica físico-deportiva de la mujer. Evaluar y procurar obtener un suelo pélvico tonificado, se apunta como una necesidad. Evitar prescribir ejercicio físico y deporte en mujeres que se detecte alguna patología es imprescindible.

Estimo además que, a la luz de investigaciones recientes, puede ser conveniente tener en consideración las conclusiones que confirman que los ejercicios abdominales clásicos son poco o nada eficaces para lograr algunos de los objetivos para los que se prescriben como son reducir el perímetro de la cintura, disminuir el porcentaje de grasa y/o aumentar la fuerza. A continuación las conclusiones de varias investigaciones. Alguna de ellas se encontró con los sorprendentes datos sin que fuera el objetivo de la misma:

  • No hubo un efecto significativo de los ejercicios abdominales sobre el peso corporal, el porcentaje de grasa corporal, el porcentaje de grasa androide, la grasa androide, la circunferencia abdominal y los pliegues abdominal y suprailoiaco. 24 participantes, 6 semanas, dos grupos, grupo de ejercicios abdominales y grupo de control. 5 días por semana, 7 ejercicios abdominales, 2 series de 10 repeticiones. (Sachin S. Vispute et al., 2011). National Strength and Conditioning Association’s  Journal of Strength and Conditioning Research, 2011.
  • Los ejercicios abdominales no reducen la cintura, no disminuyen el índice de grasa ni tampoco aumentan significativamente la fuerza concéntrica o excéntrica en este grupo muscular. 71 sujetos durante 11 semanas, divididos en dos grupos, uno realizaba ejercicios abdominales 3 días a la semana y otro 6. Los ejercicios estaban basados en la NSCA guidelines y consistían en 3 series de 20 repeticiones de 6 ejercicios abdominales típicos. (Pintar, J. A; Learman, K. E.; Rogers, R.2009). National Strength and Conditioning Association’s Journal of Strength and Conditioning Research.

Reitero que los profesionales que conocemos el MH estamos totalmente de acuerdo en que algunos deportistas, que el estudio biomecánico de su práctica deportiva indica que precisan disponer de fuerza en la musculatura abdominal, deben de ejercitar la musculatura abdominal con el fin de aumentar su fuerza en alguno de sus componentes con ejercicios abdominales dinámicos; pero conviene valorar previamente si tienen la faja abdominal competente para gestionar correctamente los aumentos de presión que generan la realización de los mismos.

En el caso de las mujeres, es preciso valorar el suelo pélvico. Si son competentes, si los aumentos de presión que generan los ejercicios abdominales o los esfuerzos hacen reaccionar a la faja abdominal y el suelo pélvico adecuadamente (acción concéntrica), pueden realizar sin problema los ejercicios abdominales; pero es recomendable tener y mantener un buen tono en la faja abdominal para evitar lesiones. El aumento del tono muscular de la faja abdominal es proporcionado con eficacia por los ejercicios hipopresivos.

Si el suelo pélvico es incompetente, si la mujer sufre incontinencia urinaria, como es el caso del 47% de las mujeres que practican ejercicio (Nygaard 1990, Roberts et al, 1998; Guarisi et al, 2001), recomendar ejercicios abdominales tradicionales (elevación de tronco, pelvis o ambas en decúbito supino) muy probablemente agravará la problemática. Es ciertamente alarmante como lo son mis títulos de artículos.

Conviene tener en cuenta que cada vez hay más practicantes de ejercicio físico con objetivos wellness-fitness en comparación con los que desean mejora del rendimiento deportivo. Las personas que buscan mejoras estéticas y de salud tienen como uno de sus objetivos primordiales el disponer de una faja abdominal que les proporcione una cintura estética y funcional. Estética significa, para un buen número de personas, lograr tener una cintura más esbelta, con un perímetro de la cintura algo menor del que tienen; y funcional implica que tengan una verdadera faja abdomino-lumbar que proteja de posibles lesiones. Una faja que, con la práctica de ejercicio, en reposo mida tres o cuatro centímetros menos, proporciona una mayor estabilidad. Los ejercicios hipopresivos han mostrado en diferentes investigaciones lograr estos resultados. El profesional del ejercicio físico debe conocer y aplicar métodos que cubran estas expectativas.

Probablemente también se deba tener en cuenta, al diseñar entrenamientos o programas de salud, la diferencia histológica, de composición en fibras musculares y tejido conjuntivo, de músculos como cuádriceps o bíceps frente a la faja abdominal. Mientras los primeros están compuestos de grandes fibras tipo II, susceptibles de aumentar la fuerza y el volumen para cumplir mejor su función de movimiento, la faja abdominal tiene sólo un mínimo de este tipo de fibras y un elevado número de fibras de tipo I, cuya función es hacer de pared, de sostén. Igualmente importante debe ser el considerar la neurofisiología, la faja abdominal debe tener cierta activación mientras la persona está de pie o sentada en cambio el cuádriceps, cuando la persona está sentada no tiene actividad electromiográfica registrable. El diseño de entrenamiento debe ser algo diferente.

Al observar la faja abdominal, tal vez se deba tener en consideración que  ésta consiste en un músculo parietal estratificado en tres planos superpuestos formados por el recto del abdomen, los oblicuos internos y externos y el transverso los cuales comparten la misma inervación motriz (Th6-Th12). Se puede verificar que la contracción del oblicuo externo de un lado implica la contracción del interno del lado contrario. Probablemente sea más apropiado hablar de contracción de la faja abdominal que del transverso, tal y como hacemos en el MH. 

El aprendizaje teórico y práctico de las Técnicas Hipopresivas es algo más complejo que otros métodos, son precisas unas nociones de neurofisiología, histología e histoquímica así como una práctica detallada para lograr los efectos de activación no consciente de la faja abdominal y del suelo pélvico que cubren las necesidades específicas de estos músculos parietales.

Con la información que he proporcionado se puede verificar que las Técnicas Hipopresivas apuntan hacia un cambio de paradigma de mucha importancia en nuestra pasión-profesión y que tiene una fundamentación teórica que se puede leer con todo detalle en el libro Técnicas Hipopresivas de la Dra. Rial y mío y que se va ampliando con investigaciones, publicaciones y tesis que se están llevando a cabo.

Entiendo y comparto que cualquier cambio suele ser traumático, especialmente si se desea que se produzca con cierta urgencia como es el caso. Espero que se valoren todos los aspectos y que se llegue a una revisión de la actual prescripción del ejercicio físico para mejorar la salud y la calidad de vida del ser humano.

Piti Pinsach

D.E.A. Morfología Médica
Ldo. Ciencias de la Actividad Física y el Deporte - Colegiado 7467
Director Internacional de Formación de Hipopresivos Pinsach & Rial

Más información y cursos de formación en www.hipopresivos.com - info@hipopresivos.com - 0034 609 368 176

 


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